Mi nombre es Alejandro Villalba, y tengo 19 años; vivo en la Ciudad de México, y me encanta por que es una metropolis activa y cambiante, diversa y misteriosa al mismo tiempo.
Sin embargo, a lo largo de mi corta vida no he conocido a nadie cuya presencia en mí haya sido significativa; el único amor que conozco es el amor de mi familia y el de algunos, pocos, amigos.
Hasta ahorita, me considero un joven que no ha experimetado ningún verdadero sentimiento de afecto profundo hacia otra persona, y por lo tanto no sé lo que significa, verdaderamente, amar.
David Hume decía que hasta la más brillante de las ideas, es más débil que la más sencilla de las impresiones. Por eso sé que, aunque pueda hablar mucho acerca de lo que creo que es el amor, jamás habrá palabras para describirlo pues toda definición quedará absorbida por la experiencia.
NO mentiré, ni tampoco usaré clichés; para mi, el amor no viene en una tarjeta, ni es una palabra que se usa para todo. Sé lo que quiero en una relación: quiero compartir experiencias, descubrir instantes, crear recuerdos y plasmar voluntades; quiero reír, quiero sentir alegrías profundas y sinceras; quiero llorar, quiero sentir tristeza por la pena ajena; quiero también compartir palabras y vacíos, imágenes y música por igual, y aprender de todo aquello que la mente humana pueda ofrecer; y más que nada, quiero aprender de todo lo que el corazón sepa brindar.
No sé queién sea capaz de querer eso; he conocido personas que buscan sexo, y personas que sólo quieren comprar y no regalan nada; he conocido a quienes creen que sus sentimientos son reales pero no pueden sentir nada real; he conocido individuos crueles e individuos bondadosos, pero conflictuados y finalmente, he conocido a otros que dicen "ya vendrá tu turno, sigue esperando".
Ya me he cansado de esperar, y en lugar de llorar o de compadecerme sólo me dedico a ser yo mismo y ser auténtico, vivir mi vida como la pienso y jamás ceder frente a mis principios. Yo no creo en verdades absolutas; mis principios sólo son buenos para mí, y no espero que nadie más se doble a mis exigencias. Sólo quisiera saber, aunque fuera una vez, qué significa querer a otra persona por sí misma, y que me quieran a mi por quien soy.
Espero que este mensaje le llegue a alguien, aunque sea sólo por correo. Mientras tanto, me despido y comprenderé si la humanidad no está dispuesta a esto. |